Resume Nancy de la Hoz

Memorias y Representación del Genocidio

Daniel Feierstein.

2016

I

Generalidades y la cuestión jurídica

El genocidio se refiere al aniquilamiento de la parte de una población.

El genocidio moderno constituye una práctica social característica de la modernidad situada por el autor en el siglo XV pero cuya aparición definitiva se da en el siglo IXX y XX. Más allá de la aniquilación propia de los genocidios más antiguos se trata de legitimarlo para lograr la obediencia y consenso y también la modificación de las relaciones sociales tejidas entre perpetradores, victimas, testigos y sobrevivientes.

El utilizar el término practica social genocida permite precisar que este fenómeno requiere de entrenamiento perfeccionamiento, legitimación consenso y hasta un plus dado que sería siempre un proceso inacabado que muestra la intencionalidad y control propios del espíritu de industrialización.

La práctica se refiere a la aniquilación propiamente dicho y aquello que colabora en su desarrollo e incluye los modelos de representación simbólica. El genocidio es un proceso con su inicio desarrollo y finalización y por lo tanto se presenta periódicamente, por ello puede intentar alertas tempranas, sanción a los responsables conocer cómo se construyen formas de resistencia y su deconstrucción. No todo aniquilamiento de masas es una práctica genocida otras forma de aniquilamiento corresponden a la destrucción deliberada de poblaciones por desatención a las malas condiciones ambientales o aplicación de políticas económicas nocivas como el caso de los niños Wayu muertos por desnutrición luego de la destrucción de su hábitat. O los recortes en salud otros planes sociales.

Limites Jurídicos: Son importantes en cuanto permiten encontrar un discurso que se reclame como la verdad y la posibilidad de sanción. Se aborda desde los principios de universalidad, igualdad

Se contempló que el genocidio era la negación del derecho a la existencia de grupos humanos enteros como el homicidio el derecho a la existencia de seres humanos individuales. Se contemplo en sus inicios la eliminación de grupos políticos como un genocidio en medio de otros como el genocidio racial, religioso, político Lemkin quien fue el creador, fue el mismo que pidió la modificación de dicho concepto. Y quedo moco eliminación de un grupo nacional, racial, religioso excluyendo el genocidio político el razonamiento fue que el ser político devenía de la voluntad no así lo racial, o nacional o religioso. Queda la contradicción con lo religioso pues lo político y religioso son cadenas de creencias. En cuanto al sujeto el termino se apoya en las características de la víctima no del hecho o cual fue contradictorio con lo requerido por el derecho, es genocidio en tanto la victima sea de tal o cual naturaleza o práctica. El informe Whitaker requerido en el contexto del estudio del genocidio invoca la necesidad de ampliarlo hacia la diversidad sexual pero no rescata el genocidio político a pesar de lo escaso y raro que es el genocidio religioso o racial hoy.

Tipificación del genocidio por parte de las actuaciones de Baltazar Garzón n el caso Argentino: Garzón no va hacia el análisis dela tipificación sino que aborda la cuestión desde antes del 48 para estudiar lo inconsistente de la exclusión del genocidio político, permitiendo su tipificación si no directamente reactivando este término si mostrando como estos elementos políticos cabían en el llamado genocidio de grupo nacional la reflexión va hacia “que pate de la población debe ser aniquilada para que se considere genocidio, en el caso Argentino pudo demostrar como la eliminación de parte del grupo nacional tuvo implicaciones en el desarrollo económico social y político post-genocida. Para esto la aniquilación pudo perpetrarse sobre determinado entramado de relaciones sociales que por lo sustancial afecto a toda la población. Esto permitió mostrar como la fracción aniquilada recayó sobre los liderazgos políticos, administrativos , religiosos académicos, o intelectuales, además de lo anterior el fallo de Garzón permitió mostrar como el término de aniquilación racial es una construcción política, dado que demostró el vínculo entre el racismo y una postura política en tanto raza finalmente es una metáfora de la alteridad. También pudo analizar y sustentar como se daba la identificación entre los diferentes perpetradores, los judíos en los diferentes lugares en realidad fueron detenidos y seleccionados por su condición de militancia política. Así pudo connotar el grupo nacional como portador de los elementos políticos el cual fue utilizado en los juicios para tipificar el genocidio político como genocidio de un grupo nacional. Así se va delineando el concepto de genocidio dentro del derecho como lo fuera inicialmente para la primera resolución de la ONU Un modo de aniquilamiento de un grupo de población como tal

II

Transcripción de la exposición de Daniel Feierstein en la Universidad Autónoma Mayo 2017

El nazismo percibe que el genocidio no es compatible con la la formación clásica de las FFAA esta no era apropiada para el desarrollo de un genocidio. Las necesidades de este proceso genocida tiene que ver con acciones que se dirigen a población civil sin los saberes militares, sino que tiene que ver con la desarticulación del lazo social. Existía en esa antigua formación insurrección desobediencia y reacciones en términos de salud que les imposibilita esa tarea por lo tanto se crean fuerzas paramilitares o fuerzas de tareas especiales que finalmente se les asignaron acciones de tipo represivo. Antes en la segunda guerra ocurría que las fuerzas armadas clásicas entraban a los países confrontando a las fuerzas armadas del país y luego entraban las fuerzas especiales este modelo dio vida a las practicas genocidas actuales.

El modo de combatir contra la población civil nace en la conferencia de Caracas de 1954 que es la base de la doctrina de seguridad nacional, es así como se trasforma la lógica del conflicto con el nacimiento del tratado de asistencia recíproca que plantea que EEUU confrontaría como único ejército que combatiría militarmente, que actuara en conflictos limítrofes y el resto de los ejércitos de la región se reconfigura, de acuerdo a la nueva hipótesis de conflicto, para enfrentar a su

propia población. La crisis que deshace el objetivo del tratado de asistencia recíproca se da con la guerra de Malvinas cuando EEUU se alía con los Ingleses y no repele esta agresión extranjera, se alía con el agresor atendiendo a los pactos de la OTAN, así la importación de las doctrinas de contrainsurgencias desde Francia plantearon que se reconfiguraran los entrenamientos y e hipótesis de conflicto de los demás ejércitos de la región.

Se instala en definitiva la lógica de diseño y legitimación de las doctrinas de contrainsurgencia y el encubrimiento de su naturaleza nazi son entonces fuerzas de ocupación del propio territorio. Es interesante lo mencionado por los represores Argentinos recuperados por la periodista Mary Moni Cloben en un documental que trae las dificultades generadas en los represores por quedarse a vivir con sus víctima, ellos plantean que “a nosotros los Franceses nos enseñaron las técnicas contrainsurgentes contra nuestra propia población y ellos se fueron a Francia pero a nosotros nos tocó quedarnos viviendo con familiares amigos y sobrevivientes, vecinos, de aquella población a la que asesinamos, torturamos y desaparecimos”. La herencia en tanto sistema de funcionamiento de la práctica genocida es el no defender los recursos propios sino que prima la destrucción de los lazos sociales de la población del estado en la que las fuerzas militares se desempeña y la prevalencia de represión como vinculo del estado y la población.

Las especificidades del genocidio en cada país es importante, pero no impiden que en principio en la mayoría de los estados los procesos se llevan a cabo vía de la toma del poder político por parte de fuerzas armadas golpes militares y la centralización de la represión. En Colombia y México aunque hay diferencia central aunque participan de todas maneras de estas mismas lógicas, no hay una interrupción del orden democrático entonces las fuerzas armadas actúan en articulación con el poder político sin quebrarlo.

En nuestro territorio el eje de estas prácticas tiene que ver con la trasformación de la identidad nacional de un pueblo, donde no se trata en el fondo de perseguir grupos armados de izquierda sino de la transformación del tejido social. Previo al genocidio se inicia la des configuración de la identidad nacional. En Colombia también apareció primero la transformación de la sociedad y el ataque a la identidad frente como ocurrió en el caso del Salvador con el frente Farabundo Martí en con el Mir en Chile, fueron previas también a la creación de Montoneros en Argentina Tupamaros en Uruguay, justamente porque el tejido social empieza a ser desmembrado antes pues están articulado con posibilidad de gobiernos que aunque diversos como los intentos de populismos como en Guatemala con Jacobo Arbes, primera intervención armada, El Peronismo El guevarismo la Experiencia Chilena, todos ellos implicaban posibilidades de autonomía, conectados o no con un proceso socialista todos ellos significaban la posibilidad de la ruptura de una hegemonía.

Se da entonces una neo construcción de memoria que no da cuenta de la sucesión de las acciones y las lógicas subyacentes. Se dice que será atacada la insurgencia cuando se ataca primero el lazo social previo a la existencia de esas organizaciones. El ataque a la memoria implica un proyecto ofensivo lo que se intenta mostrar como defensivo. Se transforma el estado que deviene en parte en clandestino, y se transforma el tejido social para profundizar estructuralmente los modos de dominación económica. La lógica causal esgrimida por esta intervención asume la

contrainsurgencia como el modelo de los dos demonios. Así se construyó un enemigo interno muy ambiguo muy especialmente deviene en enemigo el movimiento sindical el movimiento barrial y el estudiantil que más allá de su vinculación o no con la izquierda o su vinculación armada son destruidos en cuanto aporte a la construcción de sentido y lazo social, la construcción del lazo social es atacado en diversos espacios y planos

Los DDHH los conceptos de los DDHH nacen como reacción ante el nazismo, desde la Convención contra el genocidio en el año 48, la más importante, luego de la segunda guerra. En 1966 el pacto de DDHH. Luego los derechos civiles políticos y culturales y luego la convención contra la prescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad, son conquistas nuestras, que no han logrado impacto aunque han sido sancionadas, no han sido eficaces contra el genocidio ni crímenes de Estado.

Hasta los años 90 aunque con dificultad se daba la utilización de los DDHH, de estas herramientas dentro de las lógicas que las crearon, pero la particularidad surgida al final de la guerra fría fue que el poder se hizo hegemónico y este poder pudo comprender que esta herramienta puede ser reconfigurada redireccionada para promocionar sistemas de memorias que buscan legitimar impunidad acorde con la doctrina del enemigo interno, va a haber una desjerarquizacion del concepto de genocidio, que fue muy potente, entonces lo que se logra a partir de esta época es ampliación y de la noción de crímenes de lesa humanidad, parte dela trampa es eliminar el componente estatal en la comisión de estos crímenes de la eliminación del compromiso para estatal de los crímenes de estado y aplicar las sanciones contra las organizaciones insurgentes

A partir de la premisa que Los estados no se juzgan a sí mismos y por lo tanto es necesaria una jurisdicción internacional y se lleva a cabo de distintas maneras no se actúa, el ejemplo vergonzoso parte delas acciones del Argentino Ocampo quien más insistió en estas lógicas contra la demanda al estado Colombiano el fiscal al mismo tiempo que no abrió investigación contra el caso colombiano muy fácil de ser llevado a cabo porque son parte de la corte penal, en varias declaraciones públicas Ocampo Plantea que no es legítimo seguir una causa contra el estado Colombiano en el caso del genocidio, sino que si le parecía llevar las FARC a la corte afortunadamente no resulto pues transgredía lo lógica de no llevar llevaría a cabo la persecución de una organización no estatal. Es interesante plantarlo porque va más allá del caso colombiano donde no se abrió el caso contra las FARC pero si contra otras muchas organizaciones no estatales ahora en países africanos dos estados fueron sancionados, solo atendiendo a las denuncias que presenta el consejo de seguridad de naciones unidas destruyendo su naturaleza de independiente Estos estado fueron Sudan y Libia en Libia incluso fue el mismo consejo el que autorizo el bombardeo y persecución de Gadafi y sus familiares se transforma la corte en una herramienta de la legitimación de los crímenes de estado.

Luego las acciones calificadas de terrorismo se tratan como equivalentes de crímenes de lesa humanidad y se respalda la presión para la sanción de leyes antiterroristas como presión de grupos económicos “toda acción que intente presionar al estado a cambiar una política será

llamada terrorista” incluye la protesta social en el paraguas del terrorismo y permite entonces acciones de judicialización y represión contra la organización social.

Esta construcción se apropia de nuestros propios conceptos, vocabulario, y lógicas de análisis; desde las organizaciones de DDHH se legitima vía la moda de justicia transicional se avanza sobre garantías penales que osaron desafiar al aparato estatal. Queda asimilada vía ley antiterrorista la protesta social que se transfigura en violadora de los DDHH y el aparato estatal aparece como el que reclama la intervención internacional, de buena fe a veces aportamos a estos re direccionamientos conceptuales utilizando el mismo vocabulario de hace 30 años, terminamos aportando a las teorías de los dos demonios y la persecuciones estatal de los procesos de las luchas sociales reconfigurados como violadores de los DDHH.

Pide finalmente estudiemos las especificidades del caso colombiano el papel de las organizaciones estatales para estatales y las protestas sociales en el marco de los DDHH.