El aislamiento social era la única medida para contener la pandemia pero las reservas y los mercados se agotan. Se vienen saqueos, hambre y violencia

Por: marzo 25, 2020
Los saqueos arrancaron, la indignación en las calles también. Encerrados en sus casas padres de familia de estrato 4, trabajadores independientes, ven a través de la única ventana de los estrechos edificios donde viven como el empieza a salir. Pasan la noche en vela, el encierro hace que las preocupaciones estallen. Es imposible concentrarse en nada que no sea los exiguos ahorros, las insuficientes reservas en la nevera. El desconcierto es total. Nadie sabe hasta cuando durará la cuarentena. La curva de contagio se inclina hasta llegar a ser una pared. En diecinueve días no se frenará el virus. Los más optimistas y realistas hablan de dos meses. Con un desempleo que llega a los 13 puntos, con una informalidad que cubre a más de la mitad de la población, va a ser inevitable estallido social.