Sesión Ordinaria 23/02/2016

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Primeras Aproximaciones a la Pedagogía de la Paz

Xabier Etxeberría


Reseña Sergio De Zubiría S.

Introducción. En 2013 el filósofo vasco Xabier Etxeberria publica su texto “La educación para la paz reconfigurada”. El objetivo de esta obra es “presentar una panorámica de lo que es y supone la educación para la paz” (p.15) para un gran público de lectores interesado en la temática. Lo llega a denominar un “manual” relativo a esta temática.

Las motivaciones para su publicación son principalmente dos. La primera, es realizar una actualización de la problemática, evitando enfoques exclusivamente sectoriales (por ejemplo, para la equidad de género o contra el racismo o contra el acoso escolar, etc) y preservando una mirada de totalidad. Se trata de una “reconfiguración” por vía de actualización  La segunda, es otorgar una atención privilegiada en la pedagogía de la paz a la perspectiva de las víctimas. Se estipula que en las últimas décadas las víctimas han adquirido una relevancia en todo análisis social riguroso.

Estas dos motivaciones contienen dos problemas. El primero es de carácter geográfico y contextual; remite a la posibilidad o no de generalizar la experiencia de la educación para la paz o limitar su validez a sus concepciones en el País Vasco y en España. El segundo tiene que ver con la delimitación de las víctimas; asumir con cierta “imparcialidad” la remisión a todas las víctimas (violencia de género, del racismo, de la opresión laboral, etc) o limitar la indagación a las víctimas del “terrorismo”. En definitiva, las “víctimas todas iguales, todas diferentes” (p. 17).

La reconfiguración de la educación para la paz exige asumir cuatro relevantes cuestiones, que se convierten ella mismas en etapas metodológicas ineludibles. Estas cuestiones son: los agentes o subjetividades que desencadenan la pedagogía de paz; sus referentes éticos generales; los horizontes o finalidades últimas que la orientan; los procesos pedagógicos connaturales a ella y el enfoque pedagógico acordado. Y para Etxeberria la necesidad de relacionar estas cuestiones a la perspectiva de las víctimas.

Panorámica sobre enfoque y alcance de la educación para la paz. Existen propuestas plurales sobre pedagogía para la paz de acuerdo a los diversos contextos nacionales. En el caso español, en la década del ochenta del siglo XX, se consolida una versión “canónica”, que va a incidir en el mundo hispanoparlante.

Los pilares de este enfoque “canónico”, dominante en el cierre del siglo XX, son los siguientes:

1. Su inspiración en la tradición de la No Violencia y los enfoques pedagógicos de la “innovación” o “renovación” pedagógica. “Su tesis clave de que en los medios para la paz debe anidar ya la paz que se persigue como fin” (p. 22).

2. Las propuestas de la investigación para la paz se nutren de la concepción de violencia y tipologías de J. Galtung: “La violencia está presente cuando los seres humanos se ven influidos de tal manera que sus realizaciones efectivas, somáticas y mentales están por debajo de sus realizaciones potenciales” (p. 22). Existen tres tipos de violencia: directa, estructural y cultural. Hay que enfrentar educativamente la violencia relevante de la guerra, la estructural de la miseria de los países del “tercer mundo” y la “cultura de las armas”.

3. El horizonte de paz “queda diseñado” como tres modos de paz: a. La paz negativa pública como ausencia de violencia directa y en especial la bélica; b. La paz negativa personal como ausencia de violencia interior; c. La paz positiva como presencia de justicia en el ámbito de la violencia estructural.

4. La integralidad de la educación para la paz tiene tres componentes: a. La educación para el desarme; b. La educación para la comprensión internacional; c. La educación para el desarrollo.

5. Con el incremento de otras formas diferenciadas de violencia se van incorporando otros escenarios o espacios de educación para la paz de carácter sectorial: educación intercultural; educación ambiental; educación contra la violencia de género; educación para el consumo; etc.

6. La introducción de un enfoque o modelo socio-afectivo que pretende integrar lo cognitivo con la afectivo y lo motivacional (en las tradiciones anglófonas integrar conocimientos con destrezas y con actitudes generadoras de paz). En general subrayando la importancia de los “contenidos formativos” (p. 29)

Pasos iniciales para la reconfiguración. Esta visión canónica de la educación para la paz empieza a experimentar síntomas de desgaste y algunos cuestionamientos profundos. Algunos de esas polémicas son bastante complejas. La primera es si en esa visión la categoría paz es central o está más bien dependiendo de otras categorías como derechos humanos, convivencia o multiculturalismo. La segunda es la existencia de ciertas educaciones que se convierten en sustitutas o reemplazos de la pedagogía para la paz. La tercera es la constatación que la educación para la paz termina siendo un componente más de la educación en derechos humanos.  Por ejemplo, en el marco del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, la paz es vista simplemente como un derecho fundamental más.  La cuarta es la actitud valorativa frente a la conflictividad connatural a la vida humana y la necesidad de distinguir entre conflicto y violencia.

 

El primer paso para esta reconfiguración o “revisión” del modelo hegemónico es reconocer los límites del enfoque propuesto. En otros términos, este paradigma tiene claro su alcance pero existen límites y ambigüedades en su enfoque.