Columnistas

Tigre con Burro amarrado

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Escrito por ÁLVARO BOTERO, EDITOR Viernes, 20 de Diciembre de 2013 10:05

Con cara gano yo con sello pierde Usted

 

Del acuerdo inicial logrado en las discusiones de la Habana, entre el gobierno nacional representado en la Unidad Nacional de Juan Manuel Santos y las Farc en cabeza de sus representantes, es muy importante resaltar los siguientes puntos:

“Derechos y garantías para el ejercicio de la Oposición política en general, y en particular para los nuevos movimientos que surjan luego de la firma del Acuerdo Final. Acceso a medios de comunicación.

Mecanismos democráticos de participación ciudadana, incluidos los de participación directa, en los diferentes niveles y diversos temas.

Medidas efectivas para promover mayor participación en la política nacional, regional y local de todos los sectores, incluyendo la población más vulnerable, en igualdad de condiciones y con garantías de seguridad.

Estatuto de garantías para los partidos que se declaren en oposición

Garantías para la movilización, la protesta y la convivencia pacífica dentro de un contexto de democracia ampliada.

 

Se abrirán espacios adicionales para que las fuerzas políticas, las organizaciones y movimientos sociales…puedan dar a conocer sus propuestas y proyectos en medios institucionales y regionales.

Fortalecimiento especial a los medios comunitarios para impulsar la participación ciudadana.

 

Respeto por las ideas, tanto de los opositores políticos como de las organizaciones sociales y de derechos humanos.

 

Promoción de veedurías ciudadanas y observatorios de transparencia, con especial énfasis en la implementación del presente Acuerdo. Un mayor control por parte de los ciudadanos de la administración y la gestión pública contribuye a la transparencia y la lucha contra la corrupción.

 

El tránsito de organizaciones y movimientos sociales con vocación política para su constitución como partidos o movimiento políticos.

 

En el caso de nuevos movimientos, se acordaron unas condiciones especiales, en una fase de transición, para dar apoyos especiales a los nuevos movimientos y partidos políticos y de esa manera asegurar el necesario pluralismo político en la construcción de la paz.

 

Asegurar la transparencia en los procesos electorales en especial en las zonas de mayor riesgo de fraude y la promoción de la participación electoral de los ciudadanos, principalmente los que habitan en las regiones de más difícil acceso.

 

Se pondrá en marcha una Misión de Expertos para hacer una revisión integral de la organización y el régimen electoral y, sobre la base de las mejores prácticas nacionales e internacionales, presentar recomendaciones para hacer los ajustes normativos e institucionales correspondientes.

 

Garantías de acompañamiento para asegurar la transparencia del proceso electoral y la libertad del voto de los electores.

 

Se acordó un sistema integral de seguridad para el ejercicio de la política. Dicho sistema se concibe en un marco de garantías de derechos, deberes y libertades, y busca asegurar la protección de quienes ejercen la política sobre la base el respeto por la vida y la libertad de pensamiento y de opinión, para así fortalecer y profundizar la democracia y contribuir a crear un clima de convivencia y tolerancia,

 

Todo lo referente al punto de participación política incluyendo su implementación se llevara a cabo tomando en cuenta un enfoque de género y asegurando la participación de la mujer.”

 

Estos temas que son extraídos textualmente del acuerdo de la Habana, dan cuenta de los grandes obstáculos que aún subsisten para lograr un certamen electoral en igualdad de condiciones entre las organizaciones y partidos en el poder y las organizaciones y partidos de oposición.

Aunque ellos no agotan el universo de obstáculos que la oligarquía ha interpuesto históricamente para “torcerle el pescuezo a la democracia” e impedir que las elecciones reflejen el real sentir de las mayorías (fíjese que no se menciona la utilización fraudulenta del erario público – Licoreras departamentales, Loterías Departamentales, cupos estudiantiles, puestos públicos, ascensos etc -, de dineros provenientes del narcotráfico – algunos a “mis espaldas”, otros directamente en la parapolítica, etc -, de dineros obtenidos por robo de dineros públicos mediante toda suerte de triquiñuelas en contratos públicos – Dragas del río magdalena, Los Nule y miles más) cabe resaltar que por primera vez en la historia de Colombia la clase dominante acepta que existen.

Claro que esa aceptación queda condicionada a que todo lo acordado se acuerde o nada será acordado con la guerrilla de las Farc (Nótese que la dirigencia del ELN manifestó su acuerdo con éste acuerdo).

Así las cosas cabe preguntarse qué sentido tiene que organizaciones y partidos políticos inermes y que nunca han apelado a las armas para adelantar su lucha política, que han sufrido “derrota tras derrota” en el campo electoral, aún asumiendo la vocería de las reformas y transformaciones que de realizarse solventarían las necesidades de las grandes mayorías, es decir haciendo el esfuerzo teórico y práctico por interpretar los deseos de los electores mayoritarios en el país; sigan insistiendo en prestarse a la farsa electoral, ahora que la oligarquía finalmente a aceptado su alevosía y su ventajismo ilegal en la historia electoral del país?

Estas organizaciones y partidos políticos no estiman legítimo, en consideración a su carácter legal y democrático, exigir al gobierno nacional y a sus partidos de la unidad nacional que INTRODUZCAN LOS CORRECTIVOS A LOS OBSTÁCULOS ACEPTADOS FRENTE A LAS GUERRILLAS PARA UNA PARTICIPACIÓN IGUALITARIA EN EL CERTÁMEN ELECTORAL QUE SE APROXIMA?

Solo una suerte de masoquismo electoral explicaría, que no justificaría, que organizaciones y partidos que se dicen de oposición, progresistas, democráticos y revolucionarios se presten a “medir sus fuerzas” en una contienda electoral en la que subsistan estos obstáculos tan grandes para que los resultados sean legítimos y den cuenta del estado de la correlación de fuerzas realmente existente en el país.

Posiblemente soportado en este sistema electoral antidemocrático, un político liberal muy ponderado por sus pares, el finado expresidente López Miquelsen, decía – cito de memoria - “El Partido Comunista Colombiano tiene un gran poder de convocatoria para la lucha social, pero sus resultados electorales son muy precarios”.

Hoy cuando el movimiento social colombiano viene demostrando su crecimiento y su poderío en carreteras y calles, en plazas y Escuelas, soportado en planes y programas políticos para la Nueva Colombia, cuando millones de compatriotas hombres y mujeres, jóvenes, adultos y viejos se movilizan a todo lo largo y ancho del país, es necesario manifestar que es una incoherencia política que partidos y organizaciones políticas que se reclaman sus representantes y que aspiran a ser votados por ellos se presenten al debate electoral después de conocer los acuerdos de la Habana y sin exigir que esos correctivos se hagan antes de dicha confrontación.

En todo caso las organizaciones sociales y políticas responsables del ascenso político masivo del pueblo colombiano, del ascenso programático para la Nueva Colombia y de la presencia combativa en carreteras, calles, plazas y escuelas deben desechar cualquier espíritu  derrotista una vez se conozcan los resultados electorales del año entrante, ya que ellos no representan el estado de la correlación de fuerzas realmente existente en nuestro país y deben arreciar la lucha directa por la democratización de la vida política nacional y sus reivindicaciones más sentidas.

Desde las calles de Colombia. Diciembre 20 de 2013.

Bayardo Ariza Olarte

 

FUERA DE COMBATE

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Escrito por FUNDACIÓN WALTER BENJAMIN, COLOMBIA Sábado, 14 de Diciembre de 2013 20:34

Mesianismos enfrentados

O la pequeña historia de un procurador exaltado que destituyó a su benefactor fullero

Bayardo Ariza Olarte

Exagerado sería endilgarle al accionar de Gustavo Petro antes, durante y después del II Congreso del PDA la desmembración de este proyecto político amplio de izquierda democrática, el desmedro de la figura presidencial de Carlos Gaviria Díaz y el aplazamiento, nuevamente, de las esperanzas de más de 2,5 millones de colombianos que creyeron en las posturas unitarias de las diferentes fuerzas que se coaligaron en el PDA. Mucho tuvo que ver la posición liquidacionista de Petro contra Carlos Gaviria Díaz, máxime cuando la oligarquía y la narcoparapolítica vieron claramente, en los resultados de las elecciones de 2006 que colocaron al PDA (Carlos Gaviria Díaz) como la segunda votación más alta solo superada por la narcopara votación que – como está judicializado en gran parte – llevó al “Líder de Ralito” a su reelección; un verdadero peligro para su hegemonía electoral. Gran impulso a tal designio tuvo la gran prensa – al servicio de la oligarquía, la narcoparapolítica y sus amigos imperiales – que le dio gran realce (horas de TV, páginas enteras de los grandes medios de comunicación escritos, grandes espacios de tiempo AAA en emisoras de radio) a la figura crítica de Petro dentro del PDA. Figuración que subió en alto grado de tono cuando se trató de las correctas denuncias de Petro a la corrupción de la alcaldía de Samuel, pero que, inmediatamente por los medios, le fueron endilgadas al PDA, como si hubiera sido un proyecto político de esta agrupación y no producto la ambición desmedida de estos personajes nunca denunciados ni interna ni externamente por las fuerzas honestas del PDA enmudecidas por alianzas internas previas con fines mezquinos pero nunca criminales. Calumnia que Petro utilizó a su favor y nunca aclaró.

La oligarquía y la narcoparapolítica tradicional permitieron que Petro se agrandara hasta llegar a la Alcaldía de Bogotá, tal vez sin quererlo tuvieron que saborear la viveza y la audacia política de Petro bien conocidas dentro del PDA, que así llegó a esta altísima posición.

Pero empezaron su oposición a tal tragedia, ya no a los 100 días de posesionado sino al otro día de haber sido elegido. Había que reconocerle la labor de haber contribuido a fracturar el enemigo político que significaba el PDA y su dirigente Carlos Gaviria Díaz, pero no era para tanto.

No se podía perder tiempo en montar la campaña para impedir que fuerzas populares y democráticas se acostumbraran a mandar en Bogotá. Había que bajarlo de allí lo más pronto posible: referendo revocatorio, acusaciones sistemáticas de ineficiencia e ineficacia administrativa, todos los días, desde las 5:30 a.m. por Caracol, en boca de Arismendi y su “Mesa de trabajo”,  etc, hasta la destitución y la inhabilidad por 15  años que hoy ha proferido el procurador investido de poderes cuasi dictatoriales.

Obviamente queda el derecho al pataleo: rechazar tal sanción contra quien viene adelantando una administración acorde con el programa de gobierno que presentó a la opinión pública en campaña electoral, que es lo que se le exige al mandatario por orden constitucional y esperar la reacción de los dolientes, los favorecidos por esta administración.

En todo caso queda todo este espectáculo deprimente para que la opinión pública en general y la opinión política en particular valoren, sobre el real accionar de la oligarquía y la narcoparapolítica nacional en esta nueva hora cuando, como siempre lo hacen, se presentan con piel democratera invitando a la oposición y al pueblo colombiano a votar libremente para renovar las instituciones legislativas y el ejecutivo.

Lo único positivo, por lo menos hasta ahora, es que así lo inhabiliten políticamente por 15 años, casi muerte política, le han respetado la vida.

Dura lección para alguien que creyó que podía saltarse todos los obstáculos con viveza y audacia impunemente.

Desde las calles de Colombia. Diciembre 9 de 2013.

Bayardo Ariza Olarte.

PD: Habiendo terminado de escribir este artículo y cuando se inició una formidable respuesta popular a favor de Petro y su programa Bogotá Humana, tuve que asistir, en la Plaza de Bolívar, a un espectáculo impredecible en el que Petro, cabalgando sobre ríos de gentes indignadas con el accionar del procurador – entre quienes se incluye a dirigentes de partidos políticos y organizaciones sociales, aun varias críticas de Petro en algunos temas, - se vuelve a erigir en el conductor, en el líder carismático, que coloca al establecimiento en problemas y se lanza a la pelea directamente contra lo más alto de este. Como siempre buscando, aún en el caso de perder la batalla, colocarse estratégicamente ganancioso en el campo de la confrontación de mediano y largo plazo.

Pueda ser que esta batalla que muestra esperanzadoramente hasta qué punto el pueblo, bogotano y colombiano, ha crecido y, como acertadamente lo dice Petro, ha perdido el miedo a luchar abierta y pacíficamente, no sea instrumentalizado por Petro y sus “progresistas” en el altar de algún acuerdo electoral con sectores de la oligarquía.

Al calor de la lucha el pueblo debe estar atento y exigir a Petro coherencia con lo que ha dicho en esta plaza de Bolívar esta semana, en el entendido que esa coherencia le será pagada con creces por el pueblo en el futuro mediato o, en su defecto, le será exigida con sanción popular.

Desde las calles de Colombia. Diciembre 13 de 2013.

 

Bayardo Ariza Olarte.

 

Santos, El Tahur

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Escrito por ÁLVARO BOTERO, EDITOR Jueves, 21 de Noviembre de 2013 11:32

Por qué no legitimar a Santos y su combo

Bayardo Ariza Olarte

A partir de la noche de ayer, 20 de noviembre, cuando el presidente Santos anunció su interés en buscar la reelección, se nos impone la RESPONSABILIDAD DE ACTUAR CON CAUTELA Y DE MANERA AUDAZ a efectos de seguir cobijando el proceso de conversaciones hacia la paz negociada que se adelanta en la Habana; que es presentado hábilmente por el candidato – presidente como elemento principal que justifica su interés reeleccionista; sin caer en la trampa de resultar apoyando a Santos en su política neoliberal y en sus posturas en la mesa de conversaciones.

Los epígonos del sistema antidemocrático realmente existente en el país nos quieren vender la idea de que el congreso nacional 2014 – 2018 será el escenario por excelencia para llevar a buen término lo acordado en la Habana, sea por que se escoja el referendo, sea por que se escoja la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) como mecanismo de legitimación de los acuerdos, por lo que se deben quemar todos los cartuchos buscando el mejor posicionamiento dentro de tal organismo (eso sí, sin introducir los cambios que ya se han acordado como necesarios, para ir construyendo la democracia real, en la Habana). Acá es bueno recordar que en el mejor de los mundos, la izquierda y el progresismos coaligados en el PDA, logramos obtener 18 congresistas, entre Senadores y Representantes, de un total de 270, lo cual significó que durante esa legislatura solamente se pudiera denunciar, denunciar y denunciar, sin lograr incidencia real alguna en el proceso legislativo, que en todos los casos siguió favoreciendo a la oligarquía y sus jefes transnacionales.

Si ello fue así cuando había una organización que cobijaba las mayorías de la oposición, ahora, en medio de la mayor dispersión, los congresistas electos no llegarán a la mitad y eso. Por lo que participar en las elecciones y tener una mínima bancada en este congreso solo vendría, como hasta ahora, a legitimar un estado de cosas antidemocrático.

Lo que se espera, con o sin la participación de las fuerzas de oposición en las elecciones y en el nuevo congreso nacional, es la reelección de Juan Manuel Santos, la terminación de las conversaciones de la Habana, la convocatoria de una ANC (en 2015 ó 2016) para aprobar los acuerdos de paz y para cambiar la constitución de tal forma que se permita una segunda reelección que en primer lugar posibilite un tercer período de Santos y luego un tercer período de Uribe, con lo que se crea un escenario de 12 años, mínimo, sin que la oposición tenga posibilidad alguna de ser gobierno. ¿Para eso queremos la paz?

En este escenario se presentan para la oposición, en sus diferentes vertientes, dos escenarios: declararse amigos de Santos y actuar en consecuencia o declararse en abstención electoral para las elecciones de 2014, mostrando independencia, deslegitimando un gobierno y un régimen construidos sobre la antidemocracia Y plegado al neoliberalismo rampante; y potenciando sus aspiraciones, sus fuerzas y su orientación hacia las mayorías para la construcción de un poder popular de nuevo tipo que pueda incidir realmente en la legitimación de los acuerdos de la Habana y de los que se logren con el ELN, sea por medio de referendo, sea por medio de una ANC, que, además, impida el contubernio oligárquico y elimine la reelección, que exija al gobierno la terminación del conflicto armado y el cumplimiento de lo acordado en las mesas de discusión.

Una actitud de este tenor permitiría a las fuerzas de izquierda y de oposición poner en tensión su carácter revolucionario y enviar un mensaje sanador a las amplias mayorías populares desilusionadas de la política y de todos los políticos, obtener su apoyo para construir organización y en un momento dos, en 4 años, acceder al gobierno y al poder para gobernar con políticas populares a favor de las mayorías en sintonía con los gobiernos alternativos del continente y los gobiernos progresistas del mundo entero. Para la nueva Colombia en paz.

En el ínterin la oposición toda deberá tomarse las calles, las carreteras, y las fábricas como han venido actuando los sectores más avanzados de la sociedad los últimos años de manera creciente, denunciando, ante propios y extraños, el carácter antidemocrático del gobierno colombiano.

Desde las calles de Colombia. Noviembre 21 de 2013.

 

 

   

El Punto Dos de La Agenda

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Escrito por ÁLVARO BOTERO, EDITOR Viernes, 08 de Noviembre de 2013 16:48

¿Democratización de la vida política en Colombia?

Bayardo Ariza Olarte

En medio de la comprensible euforia que ha levantado el anuncio de la Mesa de diálogo gobierno – Farc, reunidas en La Habana, en cuanto a haber llegado a un acuerdo sobre el tema Participación Política para la democratización de la sociedad, se escuchan mayoritariamente voces optimistas; pareciera que el proceso llega, así, a un punto sin retorno (o casi), ya que nunca se había llegado a tanto, y etc., etc., corresponde sopesar, efectivamente, lo  andado, pues vale recordar el lema del presente intento de acuerdo: Nada está acordado hasta que todo esté acordado.

Relievar esta premisa parecería representar una suerte de posición negativista –uribista, si tenemos en cuenta los comentarios del flamante títere del Uribe centro democrático (en adelante OIZ)- cuando lo objetivo sería adoptar una posición crítica acerca del anuncio, tendiente a que la opinión general, sin falsas expectativas, tome posición al respecto de los temas informados por La mesa, y así se vaya preparando para el paso definitivo, que será el momento en el que se apele al pueblo para confirmar, o no, estos acuerdos.

Para ello, es prioritario entender los alcances, frente a la realidad de hoy y a anteriores acuerdos de los gobiernos con otras fuerzas levantadas en armas, que tendrían estos anuncios si se pusieran en práctica finalmente: ellos ponen de presente, en acuerdo de las partes enfrentadas en la confrontación armada y dialogando en la mesa de La Habana, que el gobierno de JMS que representa el establecimiento secular colombiano y las guerrillas de las Farc levantadas en armas desde la década de los años 60´s del siglo XX argumentando , entre otros temas, la exclusión política agenciada a sangre, fuego y múltiples trampas por el establecimiento tradicional, hoy representado por JMS, que efectivamente EN COLOMBIA NO HA HABIDO DEMOCRACIA Y QUE SE REQUIERE CAMBIAR SUSTANCIALMENTE EL REGIMEN ELECTORAL Y DE PARTICIPACIÓN POLÍTICA Y DE TRATAMIENTO A LA MOVILIZACIÓN SOCIAL POPULAR PARA INTRODUCIR UN EQUILIBRIO QUE DE OPCION REAL DE ACCESO AL GOBIERNO Y AL PODER A LAS MAYORIAS NACIONALES QUE HISTÓRICAMENTE, OPONIÉNDOSE COMO SE HAN OPUESTO A LA ANTIDEMOCRACIA – incluso antes, durante y después del proceso que instituyó la constitución vigente actualmente- HAN SIDO EXCLUÍDAS ARBITRARIA Y CRIMINALMENTE.

No otra cosa representa el hecho que se acuerden mecanismos de acceso a la información, a la financiación equitativa de campañas y procesos eleccionarios, al respeto por la movilización y la protesta social, el establecimiento así sea temporal de circunscripciones especiales para las gentes de las áreas más azotadas por el conflicto armado, la necesaria seguridad personal y grupal para quienes representan la oposición al régimen vigente etc., etc.

Valor significativo tiene que se acuerde este tema para LA OPOSICIÓN INERME QUE HOY EXISTE EN EL PAÍS, INDEPENDIENTEMENTE DE LO QUE SE PUEDA ACORDAR PARA LA PARTICIUPACIÓN DE LOS MIEMBROS DE LAS ACTUALES GUERRILLAS Y LOS ORGANISMOS DE PARTICIPACIÓN QUE CREEN PARA ENFRENTAR LA NUEVA SITUACIÓN DE TERMINACI´ON DEL CONFLICTO ARMADO Y CONTINUACIÓN DEL CONFLICTO SOCIAL Y POLÍTICO.

A diferencia de lo ocurrido en el proceso que culminó con la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 cuando los guerrilleros reinsertados pudieron votar y ser votados (excepción hecha de aquellos que fueron asesinados), junto a la más variada fauna de personajes y personajillos que al ser elegidos por las fuerzas progresistas resultaron haciendo sus propuestas personales o grupales a nombre de quienes rechazaban el procedimiento por acomodado a los intereses del establecimiento tradicional y a nombre de quienes votaron por ellos sin que se hubieran comprometido propuestas o programas previamente. Con lo que el resultado final fue una colcha de retazos que entronizó el neoliberalismo junto a una serie de derechos económicos, sociales y políticos para las mayorías que o nunca se concretaron en leyes (Ejemplo el ordenamiento territorial) o que fueron borrados por las locomotoras oligárquicas que siguieron per secula al frente del gobierno y del poder incrementando sus políticas antidemocráticas y antinacionales.

Este reconocimiento, en principio por los negociadores del establecimiento, deberá llamar la atención de la oposición que hoy se halla enrutada hacia la participación electoral, en condiciones antidemocráticas por vez primera aceptadas por quienes han gobernado el país los últimos 200 años, a efectos de que haciendo uso del sentido común condicionen su participación en la próxima campaña electoral a que previamente se hagan las reformas hoy acordadas en primera instancia en la mesa de La Habana. Ello dejaría en la opinión pública una imagen de seriedad política de quienes así actúen, ya que no solamente estarían reivindicando la justeza de sus seculares propuestas aparentemente no aceptadas por los votantes en procesos anteriores signados por la antidemocracia hoy desnudada, si no que así estarían dando un real respaldo al proceso de La Habana que como se repite hasta la saciedad: solo estará acordado cuando todo esté acordado.

En particular el tema de la participación electoral debería permitir a la oposición de hoy radicalizar la crítica al establecimiento antidemocrático realmente existente y mediante la no participación mientras no se hagan las reformas aceptadas en La Habana como necesarias para “profundizar la democracia en Colombia” avanzar en la constitución de los movimientos y organizaciones unitarias que en el futuro, cuando haya algunas garantías de las que hoy se presentan en este acuerdo inicial, den el salto a la toma del gobierno y del poder en Colombia para hacer los cambios, secularmente aplazados, a favor del pueblo.

Desde las calles de Colombia. Noviembre 8 de 2013.

Bayardo Ariza Olarte.

Miembro de la Comisión Política de la Coordinación de movimientos y organizaciones sociales y políticas de Colombia.

Miembro de la Fundación Walter Benjamin para la investigación social.

Miembro de la Junta Directiva Nacional de la Organización Colombiana de Pensionados OCP.

Estos planteamientos no comprometen a las organizaciones y organismos de los que hago parte.

Para consultar otros escritos ver: www.fundacionwalterbenjamin.org.co/columnistas.

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Se menciona el hecho de que la erradicación conduce al aumento de los precios, nos parece que esta es otra afirmación que requiere profundización.

Capítulo 4. Contempla los siguientes aspectos: 4.1. Drogas de origen vegetal- 4.1.1. Cocaína; 4.1.2 Heroína. 4.2. Drogas sintéticas y sustancias emergentes. 4.3. Nuevas sustancias psicoactivas. 4.4. Fármacos con uso no médico.4.5 Precursores químicos. 4.6. Impacto ambiental.4.7 Reacción del Estado.

(NOTA ACLARATORIA: Las drogas de origen vegetal son sustancias que están contenidas naturalmente en cantidades muy bajas en partes de la planta, donde juegan un papel en su actividad fisiológica. La producción consiste principalmente en procesos de extracción y purificación sin introducir cambios sustanciales en la molécula del producto principal. Esta definición no es aplicable solamente a las drogas ilícitas, sino a muchas otras sustancias, como por ejemplo la aspirina (ácido acetil-salicílico) que originalmente se extraía de la corteza del sauco. Las drogas sintéticas en muchos casos no se encuentran de manera natural y su preparación se da por procesos químicos de síntesis. Estos procesos también son aplicables a la obtención de sustancias de origen natural sin utilizar como materia prima el vegetal correspondiente. Nuevamente como ejemplo presentamos la aspirina, que actualmente se produce casi de manera exclusiva por procesos de síntesis química. En al caso de la cocaína, aunque existen métodos químicos para su preparación, estos son de costo muy elevado y por tal razón se sigue obteniendo en la forma tradicional.- JST)

4.1.1. Cocaína. En Colombia, Perú y Bolivia se fabrica casi el 100% de toda la producción del continente. Se presenta una cifra (como siempre con un grado de incertidumbre) de alrededor de 800 toneladas. Aunque el texto afirma que en Colombia se disminuyó la producción, se presenta gráfico (ya comentado) donde se ve un aumento en los últimos años, ya que ahora se producen algunos precursores y se reciclan disolventes y combustibles como consecuencia de una mayor eficacia en el control de estos productos. No es entonces temerario afirmar que las políticas oficiales conllevan a un incremento de la productividad.

4.1.2. Heroína. El principal y casi que único productor de las Américas es México. Es un producto de baja calidad:”black tar heroin”, aunque es posible que la expansión del negocio haga posible producir la sustancia de mejor calidad. Según fuentes norteamericanas, Dado que los cultivos de amapola no mexicana en el Hemisferio son inferiores a 2.500 Ha. en 2010 y el potencial de cultivo de heroína blanca en Colombia se estimó en 2,1 toneladas métricas (equivalente puro) en 2009, no se puede dejar de concluir que al menos parte de las 13 toneladas métricas de heroína pura consumidas en Estados Unidos son heroína blanca de México. La evaluación nacional de la amenaza de drogas en Estados Unidos en 20011 establece que: “Las investigaciones periodísticas sugieren que los productores de heroína en México podrían estar utilizando técnicas colombianas de procesamiento para producir heroína blanca en polvo; sin embargo el análisis no ha confirmado la existencia de esta forma de heroína.” (National Drug Intelligence Center of the US Department of Justice. 2011 National Drug Threat Assessment. August 2011. 27 – 30.)

4.2. Drogas sintéticas y sustancias emergentes. Los estimulantes tipo anfetamina (ETA) que incluyen la anfetamina, metanfetamina, metacatinona y éxtasis. El de consumo más frecuente es la metanfetamina, estimulante del sistema nervioso central. Se pueden manufacturar a bajo costo y en cualquier lugar, desde instalaciones industriales a gran escala, laboratorios móviles e incluso la cocina de la casa. Se ha detectado producción en unos 60 países. A continuación presentamos algunas tendencias en el campo de producción de ETA:

• El aumento de los controles de precursores químicos en Estados Unidos tuvo como consecuencia el traslado de la manufactura de drogas sintéticas a México.

• Cuando el gobierno mexicano reforzó sus controles, más precursores fueron desviados a Centroamérica, específicamente a Guatemala y Honduras.

• La elaboración de los ETA es controlada por las organizaciones de narcotraficantes o por otras redes criminales. En México, por ejemplo, la organización de narcotraficantes “La Familia Michoacana” es considerada como el grupo que domina la elaboración de las metanfetaminas. México es el único país latinoamericano que ha informado sobre decomisos de ETA que representan un porcentaje significativo del total mundial (20% en 2010) y hay señales de un considerable aumento.

• La manufactura es un negocio globalizado. La mayor parte de la efedrina que se envía a México procede de China, República Checa, Suiza, Tailandia, India, Bangladesh y Estados Unidos. • Han comenzado a aparecer nuevos indicadores de elaboración y tráfico de ETA en algunos países de Sudamérica, Centroamérica y el Caribe.

• Entre 2001 y 2006 se descubrieron laboratorios clandestinos de ETA y otras drogas sintéticas en Argentina (2003), Suriname (2003), Chile (2002) y Colombia (2001 y 2002), mientras que en 2008 se detectaron laboratorios en Guatemala, Brasil y Argentina. En 2009 se confiscó otro laboratorio en Brasil, además de tres en Guatemala.

4.3. Nuevas sustancias psicoactivas. (NSP) .Son una clase de nuevas sustancias en estado puro o en preparación que no están controladas por la Convención Única de1961. Se trata de productos sintéticos análogos a los naturales, así como algunos tradicionales (el yagé, por ejemplo y otros). Sus efectos son similares a los de las drogas controladas y se comercializan como “alternativas legales” a las drogas controladas. Las NSP se venden como “fertilizante para plantas”, “sales de baño” o “químicos de investigación”, en polvo, tabletas, cápsulas o como mezclas para fumar. Se han realizado confiscaciones casi en todo el mundo y muy pocos laboratorios forenses tienen capacidad para su identificación.

4.4. Fármacos legales. Son productos lícitos a los que se da uso no médico, que incluyen opioides, como morfina, codeína, tebaína, hidrocodona, oxicodona y metadona. En Estados Unidos y otros países se venden legalmente. La producción ha aumentado notablemente durante las últimas dos décadas.

4.5. Precursores químicos. Son sustancias necesarias para la producción de los estupefacientes. Su comercio se desvía entonces del curso legal o se producen clandestinamente .Esta es quizá la parte más débil del documento, con escasa información y con graves imprecisiones técnicas en cuanto a los métodos de producción de algunos de estos materiales.

4.6. Impacto ambiental. La fabricación de ETA requiere 12 sustancias que encierran peligro, como ácido sulfúrico, éter, tolueno, acetona, amoniaco, etc. El impacto ambiental se siente fuertemente en Norte y Centro América. Los residuos tóxicos (seis kilos por kilo de producto final) contaminan las aguas de uso doméstico y agrícola. Algo similar ocurre con la producción de cocaína y heroína. Los efectos ambientales se potencian por las condiciones de ilegalidad y por la acción destructora de la policía.

4.7 Reacción del Estado. Se afirma que hay una disminución en el volumen de confiscaciones en los últimos tiempos.El52%de las mismas se da en Sur América y la destrucción de laboratorios es significativa en Colombia aunque se han dado también en Argentina, Chile, Ecuador, Venezuela y Estados Unidos.

En Colombia, como consecuencia del Plan Colombia, se combina la labor antinarcóticos con la acción militar contra grupos armados ilegales, al punto que parece que lo principal no es combatir el narcotráfico, sino la acción militar de otro carácter.

 

Hacia el 2014

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Escrito por ÁLVARO BOTERO, EDITOR Lunes, 21 de Octubre de 2013 11:50

¿Qué hacer electoralmente?

Bayardo Ariza O.[1]

Estas son mis consideraciones para el necesario debate sobre el tema electoral que deberá asumirse con rigor en el II Encuentro de Unidad Popular (II ENUP), partiendo de la premisa y el compromiso de que sea cuales sean las conclusiones del mismo NO DEBERÁ PERMITIRSE QUE EL II ENUP SE PRONUNCIE A FAVOR O EN CONTRA DE ALGUNA POSICIÓN O CANDIDATURA DE LAS QUE SE PRESENTEN DURANTE EL DEBATE.

La Colombia social, popular y política alternativa, en medio del mayor auge de la lucha directa de masas antes vista, requiere recapacitar sobre la situación política electoral que se avecina y que ya permea toda la vida política y social del país.

La manera menos proclive a incurrir en errores de apreciación que nos puedan conducir a reeditar situaciones pasadas mediatas e inmediatas es, valorando el desempeño de sus representantes a quienes con sus votos colocó en posiciones de legisladores o de ejecutivos locales y regionales, considerando las posibilidades reales que el régimen antidemocrático (de democracia restringida al decir de algunos condescendientes) imperante permite y a partir de esta valoración auscultar sobre la situación actual de las diferentes propuestas políticas y principalmente cuáles son las propuestas de política frente a las dinámicas de la lucha social y popular y sus reclamaciones y frente a las situaciones y procesos políticos y sociales nacionales e internacionales que se presentan en el escenario actual.

LAS REALES POSIBILIDADES QUE OFRECE EL CAMPO ELECTORAL.

El Maestro Carlos Gaviria Díaz, estando desempeñándose como Senador de la República por el Frente Social y Político, durante el V Consejo Nacional de Dirección de esta Organización Social y Política y haciendo gala de su incomparable coherencia política, decía al respecto de las posibilidades reales del trabajo parlamentario de las fuerzas alternativas: cito de memoria “Los 4 años que llevo de Senador SON LOS MENOS PRODUCTIVOS DE TODA MI VIDA, ¿POR QUE? Pues porque una persona como yo, en el congreso de hoy, mayoritariamente uribista, puede presentar los más sesudos, progresistas y revolucionarios proyectos de ley y estos siempre serán hundidos por la aplanadora mayoritaria, puede hacer los análisis más correctos y plantear las discusiones más pertinentes y siempre se aprobarán los proyectos de ley más lesivos para el pueblo colombiano, cuando más uno puede decir cosas, denunciar cosos y decirlas por TV, pero nada más”. Esta realidad se daba cuando a raíz de las elecciones del año 2002 las fuerzas progresistas y de izquierda contaban con 18 parlamentarios (entre senadores y representantes) de un total de 270 aproximadamente. Con posterioridad a este período en el 2006 – 2010 se mantuvo esta representación pero, para mayor desgracia de los sectores sociales y populares, debilitada por la división en ciernes y para el período 2010 – 2014 la situación se torna catastrófica y prácticamente no existe bancada progresista o de izquierda, si no parlamentarios sueltos, o en grupos muy pequeños, que en total ni llegan a 10. Lo anterior quiere decir que, no obstante la consecuencia, la claridad y el gran esfuerzo intelectual que hacen los POCOS parlamentarios progresistas y de izquierda consecuentes, durante toda la vida republicana, pero, ante todo, en estos últimos CUATRO períodos presidenciales el pueblo NO HA TENIDO REPRESENTACIÓN EFECTIVA EN EL PODER LEGISLATIVO NI EN EL GOBIERNO NACIONAL, MENOS EN LOS PODERES ELECTORAL Y JUDICIAL.

Aunque Bogotá y su gobierno representan un poder muy grande en el país y siendo que las últimas tres alcaldías han estado en manos de alcaldes progresistas y de izquierda o que llegaron allí con el apoyo popular, apoyo representado principalmente en el voto individual y nunca en el apoyo orgánico y programático, dado el comportamiento autónomo e independiente de cualquier compromiso con el electorado asumido por los elegidos, se puede afirmar, no obstante algunos programas asistencialistas necesarios y tal cual política a favor de los menos favorecidos de la ciudad, que estos gobernantes se dedicaron a administrar el modelo económico y social imperante y ya – mención terrible debe hacerse del gobierno de Samuel Moreno Rojas que traicionó totalmente a sus aliados del PDA y al pueblo bogotano y colombiano por lo que se sale de cualquier consideración en este proceso de valorar los caminos y las posibilidades electorales del 2014-, junto con experiencias como la gobernación de Nariño, y las alcaldías de Cali y Magangué para no mencionar otras experiencias menores que, en todo caso, deben ser analizadas y tenidas en cuenta para aprender hacia el futuro sobre lo que se debe y no se debe hacer bajo gobiernos de nuevo signo; se puede asegurar que en el tema electoral al pueblo le ha tocado muy poco POR QUE SU PARTICIPACIÓN ELECTORAL HA SIDO MUY POBRE CUANTITATIVAMENTE y porque los resultados obtenidos por sus representantes en los puestos en las diferentes ramas del poder han sido decepcionantes y en lugar de haber ayudado para una mayor participación numérica han conducido es al alejamiento de las urnas de muchos que se aventuraron a participar.

Así las cosas lo que se impone es, como se planteó al inicio de este escrito, valorar esta experiencia con honradez, con espíritu revolucionario a efectos de que la participación electoral de 2014 resulte en una ruptura con todos los errores anteriores, con una autocrítica seria de las actitudes y posturas de quienes habiendo recibido el mandato de los movimientos sociales y populares han sido inferiores a dicha responsabilidad y han dilapidado las contadas oportunidades en el altar del individualismo, el grupismo y la falta de compromiso con las grandes mayorías.

Por ejemplo, todas las fuerzas, tendencias y personalidades agrupadas en el PDA de mayo del 2006, estén ahora donde estén, deben explicar qué hicieron con el acumulado histórico que se manifestó en las elecciones de 2006, en respaldo de sus candidatos y candidatas, como respuesta a la formidable tarea realizada por los movimientos sociales y populares que convocados por la Gran Coalición Democrática, orientada, entre otras corrientes políticas, por el “Ideario de Unidad”, en cabeza de una pléyade de activistas polistas – sin protagonismo electoral - , previamente a este debate electoral, protagonizaron a lo largo y ancho del país, a fines del 2005 y durante ese período del primer semestre de 2006, múltiples, masivas y combativas movilizaciones contra los TLC, contra las políticas uribistas y el neoliberalismo y a favor de los procesos latinoamericanos – para solo mencionar tres de los ejes de la lucha en ese período – y que pusieron, por primera vez en la historia de Colombia, el 22% del total de votos para la Presidencia de la República en cabeza del PDA y de Carlos Gaviria Díaz. Qué los llevó al catastrófico II Congreso Nacional del PDA, segundo congreso, casi congreso fundacional, que culminó con alianzas perversas que hicieron posible los delitos cometidos bajo el gobierno de Samuel, la ruptura total del PDA y el premio de consolidación por los servicios prestados que hiciera la narcoparaburguesía colombiana a la nueva alcaldía de Bogotá.

De nada le servirá a la dirigencia electoral progresista y de izquierda constituirse en nuevos aparatos unitarios, frentistas, coalicionistas etc., si no se hace este proceso de autocrítica pública, ya que la gente de los movimientos sociales y populares hoy en la punta de la ola de la lucha por las transformaciones nacionales NO LES VA A CREER.

POSIBILIDADES QUE OFRECE LA MOVILIZACIÓN CALLEJERA.

Preferible que en un acto de responsabilidad y compromiso real con la causa revolucionaria y progresista se apliquen a trabajar por desentrañar y ayudar a perfilar programáticamente la realidad que significaría la terminación del conflicto armado, la situación organizativa y programática que actualmente tienen las formidables organizaciones sociales y populares de nuestro país y prefigurando la nueva sociedad permitieran y apoyaran con rigor y respeto la consolidación de procesos como los que se vienen agenciando por la Coordinación de Organizaciones y Movimientos Sociales y Políticos y la Ruta Social Común para la Paz, que tienen en perspectiva la Gran Cumbre Agraria y Popular y el II Encuentro Nacional de Unidad Popular, tendientes a ir configurando la nueva hoja de ruta para la nueva Colombia sin conflicto armado, construida desde abajo con compromiso. Ello junto a la necesaria discusión y concreción de la actitud a asumir con los guerrilleros de las Farc, del Eln y del Epl que se reintegren a la lucha social y popular civilista. Eso sería pensar en grande, pensar para que en una próxima oportunidad electoral cuando se hayan concretado los acuerdos propuestos por la Mesa de La Habana y ratificados mediante algún proceso democrático por nuestro pueblo, podamos apelar a las grandes mayoría nacionales para obtener unas mayoritarias representaciones parlamentarias y acceder al gobierno, como pasos previos a una verdadera, progresista y revolucionaria transformación de la terrible realidad de hoy.

Insistir en la participación electoral del 2014 sin estos elementos y requisitos será una debacle para las atomizadas fuerzas electorales progresistas y de izquierda, en momentos en que la narcoparaburguesía se alista con todo el poder del erario público, los recursos del narcotráfico y los de la ayuda imperialista para barrer con cualquier resquicio democrático en el congreso 2014 – 2018 a efectos de blindar su tiranía contra la irrupción de la nueva ciudadanía a partir de un posible acuerdo de cese del conflicto armado.

Quienes estén por un proceso realmente progresista y revolucionario en esta nueva etapa – con o sin terminación del conflicto armado – deben colocar todo el énfasis en la movilización social y popular que le arranque a la narcoparaburguesía dominante los cambios más necesarios e inmediatos que permitan una sobrevivencia relativamente digna mientras se concreta la organización social y política nacional que asuma el poder y el gobierno. Tal como lo vienen imponiendo de manera coordinada las organizaciones populares de campesinos, negros, indígenas, estudiantes y demás sectores organizados y solidarizados que desde calles, carreteras y plazas vienen obligando al gobierno a cambiar sus políticas públicas a favor de los poderosos.

Desde las carreteras, desde las calles, desde las fábricas, desde la academia comprometida, desde la prensa alternativa y a grito herido también es efectiva la denuncia de las arbitrariedades y los crímenes, pero en estos escenarios NO SE EMPEÑA LA CRITICA SISTÉMICA, NI SE LEGITIMA EL ESTADO DE COSAS ANTIDEMOCRATICO REINANTE EN NUESTRO PAÍS.

Desde las calles de Colombia. Octubre 19 de 2013.

Bayardo Ariza Olarte.

Miembro de la J.D. de la Organización Colombiana de Pensionados.

Miembro de la Comisión Política de la Coordinación de Organizaciones y Movimientos Sociales y Políticos de Colombia.

Miembro de la Ruta Social Común Para la Paz.

Miembro de la Fundación Walter Benjamin para la investigación social.

 



[1] Las presentes consideraciones obedecen a mi compromiso personal con la causa de la revolución colombiana. No comprometen las organizaciones y organismos de los que formo parte.

 

   

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